Una aventura en verso
de amor, humor, enredo y magia

Una aventura en verso de amor, humor, enredo y magia

Grandes y pequeñas preguntas

Si, ejerciendo de casual cliente de una librería, cae en tus manos el libro “El huevo de Rolando”, sin duda llevarás tu vista distraidamente a la contraportada, esperando encontrar una pequeña sinopsis que te permita deducir en unos segundos si es un libro que, de acuerdo con tus gustos, valdría la pena comprar. El problema surge cuando, después de leer varios párrafos breves, no tienes ni una sola respuesta, y sí varias enigmáticas preguntas en las que no habías pensado…

¡Qué blandos los corazones
qe dudan de sus razones

¿Por qué la joven dama Endrina abandona cada noche su lecho y se adentra en los oscuros jardines que rodean el palacio en el que vive con su anciano padre, el conde Ronulfo? ¿Qué esconde en sus manos? ¿Con quién habla?… ¿Qué misterioso destino comparten los varones de la casa de los Huevones? ¿Por qué en su escudo de armas hay una inscripción que reza “Ovum Mandat?

Las respuestas las tiene Rolando, heredero de la reputada baronía de Yema Mejida, distinguido Huevón por nacimiento y por méritos propios, leal amigo de Pero, hijo de Burgadea, condesa viuda de Mata, distinguido también, pero, sobre todo, cautivado por las artes y dones del soberbio trovero Eminoldo.

Pero hay preguntas para las que Rolando no tiene respuestas: ¿Qué infecciosa catástrofe puede acabar de repente con las mundanas aspiraciones de una hermosa dama? ¿Qué monstruo, impetuoso y constante, somete al carnal conde de la Encina? ¿Qué ecos de ultratumba atormentan el sueño de Ronulfo? ¿De qué es capaz un espíritu decidido para alcanzar sus fines…?

Después de esto, poco espacio queda en la contraportada de un libro para explicar cuál es el contenido del libro. Y hete aquí que un miembro del equipo de producción del libro consigue resumirlo en una frase: “Una aventura en verso de amor, humor, enredo y magia”. Esto es “El huevo de Rolando”… para empezar.


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